Allí
Allí, en los blandos almohadones bereberes tomarás el te con hierbabuena, aromatizado con agua de azahar.......Así empezaba el dictado del examen de ingreso en bachillerato que hizo Manolito e Isabelita en el Paraninfo de la Delegación de Educación y Cultura de Tetuán. El ingreso era un examen que se exigía en España a la edad mínima de los 10 años , para una vez aprobado, entrar en el primer curso de bachillerato. Pero aquel bachillerato de Marruecos era llamado Bachillerato Hispano-Marroquí.
Habíamos ido en la Valenciana el día anterior con nuestro padre y en el hotel por la noche estuvimos practicando dictados y divisiones con decimales. Íbamos muy preparados desde Uad Lau.
Salimos a despejarnos un poco. Me gustaba esa luminosidad de la noche Tetuaní. Con esos luminosos de neón en los escaparates y en los edificios del centro. También recuerdo los escaparates de la calle Luneta llena de tiendas de hindues. a los que impropiamente llamábamos indios.
¡¡Como le gustaba a mi madre ir a Tetuán!! No se porque se quedó en Uad Lau con la pequeña de tres años Merceditas. Asi que solo viajamos los tres. ¡¡Le ancantaba a ella pasear por la calle Generalísimo ( Mohamed V ) !!
Al dia siguiente a las nueve empezó el examen escrito . Un dictado y una cuenta de dividir con decimales. No podías fallar. A continuación era el oral con un tribunal de señores mayores. Muy serios, en ningún momento les vi reírse. Lo tendrían prohibido.
Todo el mundo muy nervioso hasta que un señor te nombraba y subías a una tarima que me parecía altísima, a que los tres miembros te preguntaran de todo.
Al final pudimos vernos en las listas que salieron a las dos de la tarde y vimos la calificación de APTO para los dos niños. Abrazos de papá emocionado y a comer a un restaurante cerca de la iglesia. A continuación íbamos a regresar al poblado. Otro suplicio de 367 curvas en los 46 Km .
Ya próximos al embarque nos encontramos en la plaza Primo ( Muley el Mehdi), con un amigo de mi padre, también maestro, Don Felipe de la Vega, señor muy repeinado para atrás, que guiñaba ambos ojos al hablar. Al contarle el orgulloso padre, que sus hijos habían aprobado el examen de ingreso, nos dijo con su voz atiplada pero ceremoniosa: " Que seáis veterinarios porque así comeréis asadura con tomate, porque si sois maestros comeréis avellanas" .
Nos hizo a los tres mucha gracia esa sentencia, que años mas tarde lo entendería como el humorismo gaditano de la época, impensable en estos días. Decía mi madre, que en Cádiz siempre se terminaba hablando de comida, ya fuese en el cante Flamenco o en las coplas de Carnaval.
El libro de Calificación Escolar era totalmente distinto al modelo que había en España. Con fotos en papel couché del General Franco, del General Varela y del Jalifa Muley el Hasan Ben el Mehdi , y con fragmentos de sus discursos que hacían referencia a las relaciones entre ambos países , transcritos en ambas lenguas. Y también algunas fotos típicas de Marruecos. Una maravilla que extrañaría en el Instituto Columela de Cádiz, e imagino que en los restantes institutos de España. Una pena que en el archivo del Intituto de Cadiz o Ceuta hubiese tantas polillas, que lo dejaron destrozado, cuando al cabo de los años se me ocurrió rescatarlo.
Me gustaría saber, si algún antiguo residente de la época se reconoce en la narración. Y que hiciera un comentario.
La foto de la cabecera es la que figura en el Libro de Calificación Escolar.




Comentarios sobre Allí
Muy bonito ese relato, aquella época también tenía su encanto...Un abrazo